Seguro que muchos de ustedes ya habrán exprimido todas la actividades de las que uno dispone durante este tiempo de confinamiento. Probablemente todos hemos rebuscado en nuestra memoria tratando de encontrar aquellos juegos de niño con los que uno pasaba el rato en los tiempos pretecnológicos que nos tocó vivir con la noble intención de rescatarlos para nuestros hijos. A esta búsqueda de recursos le incorporamos algunas genialidades de gente creativa que comparte al mundo sus maneras de enseñar y de jugar. Y con todo este cóctel se han lanzado de manera valiente al difícil arte de educar con el fin de dar a sus hijos lo mejor de ustedes, y compensar ese espacio de desarrollo y enriquecimiento que la escuela brindaba a los niños.
Hoy les invito a traspasar esa línea conocida del aprendizaje más formal, para sumergirnos en actividades que no tienen un proceso ni un producto final conocido. Como dice Edgar Morin educar debería ser «adentrarse en un mar de incertidumbres sobre islotes de certeza». Comprobarán las posibilidades de creación que tienen los niños en contextos inciertos; la capacidad infantil de penetrar en sitios de enorme complejidad y la manera que tienen éstos de captar las relaciones íntimas que suceden entre las cosas que nos rodean (incluso en algunas, que bajo nuestra visión condicionada por «lo parcelado», se encuentran muy distanciadas) y que en una forma de olvido llamada adultez nos dificulta la observación de un mundo más conectado e interrelacionado. Tan sólo nos hace falta generar estos contextos; posibilitar a nuestros niños que transiten estos mundos que pueden abrirse entre los rincones del hogar. Pero, sobre todo, se hace necesario parar y calmar la mirada. Les invito a observar de verdad; a ponerse de nuevo las gafas de la infancia para que acompañados de sus hijos acudan al encuentro de lo sorprendente.
A continuación les sugiero algunos contextos diseñados estos días en casa que han generado experiencias de enorme riqueza. Estos escenarios son flexibles, maleables y aplicables en infinitas formas para cada uno de nuestros hogares. Les animo a que documenten los procesos y nos compartan sus descubrimientos.
LA LUZ.
«La estética vive en la luz vive en la sombra: en la certeza del mundo expresado
y frente al vértigo de lo desconocido» Zátonyi. 1998
Dicen que la persona configura su ser en su relación con la luz. La luz abre mundos complejos en donde las sombras, las formas, los reflejos, las proyecciones, sus ángulos y colores, superposiciones…posibilitan una interacción tan variable como fértil.
Jugar con los colores del día, ver las infinitas formas de las sombras y como van variando conforme el sol se desliza, observar elementos translúcidos y opacos a través de ventanas, ver como algunos espejos distorsionan la luz brindándonos figuras confusas, observar las relaciones que los niños encuentran entre lo lumínico y elementos reales, colocar cartones con formas (curvas, geométricas y orgánicas) en los cristales y ver como se proyectan sobre el suelo u otros elementos dispuestos en el espacio pueden ser fórmulas de enorme entretenimiento y descubrimiento. Generar hipótesis con los niños y seguir el camino que estas abren puede llevarnos a enormes hallazgos (sobre todo si no nos aferramos a estándares e ideas preconcebidas). ¿Qué es la luz? ¿A dónde va la luz? ¿Hay luz en la oscuridad? ¿Que es la sombra? ¿Podemos mover la luz? ¿Y tocarla? ¿tiene sonido la luz?

Experiencia de luz 1.
Reflejos geométricos, elementos translúcidos y opacos, sombras dentro de sombras, combinación de colores (superposición). Vacío dentro del color (recortando en los papeles de colores y haciendo huecos). Formas pintadas en los papeles que se reflejan con aguafuerte, tinta y acuarelas con acuarelas diluidas en base jabonosa (formas de la luz en espuma).

Experiencia de luz 2.
Relación entre luz y objetos reales. En esta foto observamos cómo se establece la relación de dos objetos tangibles, como son dos figuras de animales, en el mundo de la luz y la sombra.
¡Se están besando, papá!
¿No es maravilloso? A que sí.
Experiencia de luz 3.
Expresión gráfica de la luz. Las formas de la sombra.
Pintura con tiza sobre papel blanco. También se realizó la misma variante pero con la proyección de sombra sobre fondo negro pintando la forma con cera negra (lo llamamos «noche en el bosque»).

Experiencia de luz 4.
Sombras con materiales no estructurados. Utilizando un saquito o cesta vamos de exploración por la casa buscando y recolectando materiales que generen interés para luego ir a comprobar las sombras que generan proyectados en la luz. Dejamos al niño que los explore y ensamble. Así establece diferentes conexiones entre los diferentes objetos seleccionados.
En la foto una chimenea con humo (rollo de papel y alambre).
Metáforas
Una de las capacidades de la infancia, sobre todo con la entrada del niño en una fase presimbólica del juego (y previamente con los objetos transicionales teorizado e investigado por Winnicott ), es encontrar analogías entre objetos de uso cotidiano y transportarlas a su universo. Los niños de lo poco hacen mucho generando símbolos, dotándolos de sentido figurado. Es así como una simple caja puede ser muchas cosas. En estas viñetas del pedagogo italiano F. Tonucci podemos verlo claramente.

Así jugar con cajas, palos, botones, papeles, telas, tacos de maderas… abre las posibilidades de los imaginarios infantiles que están sustentados en la manera que tienen los niños de aprender en la interacción directa con el mundo y los objetos. La cesta de los tesoros, las piezas sueltas, los minimundos, jugar con disfraces, las casitas y los fuertes, etc., se vuelven esenciales para el desarrollo cognitivo, creativo y emocional de nuestros hijos (lo cognitivo no debería estar separado de lo emocional).
A continuación les facilito algunas experiencias relacionadas con las metáforas que creo les serán de utilidad.
Experiencia metáforas.1
Migración de código. Basado en la experiencia reggiana y en la transmisión del conocimiento que transita por los diferentes lenguajes del niño (la infancia tiene multiplicidad de maneras de comunicar y expresar. «Los cien lenguajes del niño» Loris Malaguzzi.).
EL PUENTE.
Partimos de la idea de realizar diferentes puentes con el cuerpo. Probamos individualmente, en parejas e implicando a toda la familia. Después probamos puentes con apoyos en la pared y sobre el sofá. Los fotografiamos y les ponemos nombres. Después pintamos el puente con rotuladores negros sobre papel blanco (cada miembro de la familia elabora su propia interpretación de los puentes). Más tarde elaboramos puentes con tacos de maderas y con otras piezas sueltas calibrando su resistencia al peso. Finalmente organizamos con alambre y pasta de papel un taller para la construcción de puentes. Aún no hemos finalizado la actividad pero está resultando muy enriquecedora para toda la familia. Les invito a que se sumen al proyecto. Les encantará.

Puente «estrella» en alambre

puente «estrella»

Expresión gráfica de 2 puentes
OTRAS METÁFORAS
Otra manera de explorar las capacidades creativas del niño es dotar a los objetos comunes de una narrativa. Como dice el genial fotógrafo Chema Madoz «una certeza cierra puertas, una pregunta las abre». Preguntar a los niños, no con el fin de reafirmar lo que se sabe sino de abrirse a nuevas preguntas, se convierte en esencial para darle una vuelta a estos objetos y convertirlos en símbolos cargados de historia y poder transformador. Aquí les dejo algunas fotos, hechas durante mi viaje a las escuelas infantiles reggianas, de obras realizadas por niños y expuestas en el Centro Internazionale Loris Malaguzzi en Italia. Otras son fruto de experimentaciones en nuestro colegio.
Seleccionen un objeto que sus hijos no conozcan: un casete, un walkman, un teléfono antiguo y pregunten a sus hijos. Recojan sus teorías y lleven el elemento al imaginario infantil. Otra
opción es pegar sobre un soporte (madera,cartulina,tela, papel,…) un objeto de uso cotidiano y sustraído de su usos habitual y características habituales lo reinventaremos.
Buscaremos en lugares alejados de clichés y estándares para darle una nueva vida al objeto. Sitios en dónde un cortapizza puede ser un cortacésped o unas tijeras un cocodrilo. En este espacio podemos encontrarnos con el sinsentido. Objetos que se integran en otros formando por ejemplo un «soplador de arcoiris» que sirve para crear arcoiris con viento y desplazarlos a lugares a los que nunca llegó.
Aquí sólo unos ejemplos de los muchos que los niños pueden crear en casa.





Huellas
«Lo que ocurre en el pasado vuelve a ser vivido en la memoria» J.Dewey
Las huellas marcan el camino que fue habitado y abren en la experiencia la presencia de la memoria. Los niños obtienen un enorme placer dejando constancia de su transitar, expresándose a través del trazo. Haciéndose notar en el mundo a través de las marcas-huellas.
Una propuesta pedagógica muy interesante es la que surge del proyecto Segni Mossi que utiliza la danza como proyección del trazo en el espacio y en la emoción. Este propuesta es muy sencilla de aplicar en casa. ¡Nosotros probaremos esta semana!
Otras posibilidades sustanciales y muy divertidas que se puede realizar en casa son las que a continuación les muestro.
Experiencia 1 de trazos y huellas

Fijaremos con cinta de carrocero o celofán grueso, de manera apaisada y sobre una mesa, dos papeles din4. que servirán de soporte a la obra. El papel debe ser grueso (tipo acuarela o carboncillo) para que aguante las diferentes tinturas que se le aplicarán.
Por otro lado exploraremos la casa buscando objetos que dispondremos cuidadosamente sobre la mesa. Es importante cuidar la presentación de los objetos y darle un sentido estético. Los objetos deben situarse atendiendo a sus cualidades que deben ser coincidentes con el que le sucede en una o más variables (material que está hecho, color, forma, textura, tamaño, etc.). Los materiales utilizados en nuestra experiencia
son los siguientes (la selección de objetos es totalmente libre y debe atender a los intereses y curiosidades de los niños): bobina, bombilla, pedacito de madera, trozo de cartón, corteza de árbol, piña, hilo marrón, diferentes hojas de

plantas, flores, una vaina de judía, un pimiento cortado, diferentes animales de plástico, bolita hecha de alambre, bicicleta hecha de alambre, llave allen, caracol, concha de playa, confite, tapa de botella, cristal pulido, gema puntiaguda, callao o canto rodado, 3 puntas de destornillador diferentes, una tuerca, un tornillo. Después 3 pinceles de diferentes grosores, un cepillo de pelo, una brocha de afeitar, un bastoncillo, un palillo de madera y un tenedor.
En esta experiencia utilizamos sólo el color negro para la impresión. En nuestro caso acuarela, carboncillo, tinta china y una pasta hecha de acrílico y arena.
Impregnamos cada elemento y jugamos a dejar huellas por el papel. Podemos darle un sentido (arriba hacia abajo) y ver los diferentes trazos que se generan o simplemente dar rienda suelta a la exploración por toda la superficie del papel.
Otras variante a esta experiencia son la de utilizar el blanco sobre fondo negro.
Y otra muy interesante sería la de explorar algunas preguntas: ¿Cuántos tipos de negro existe? ¿Cuántos blancos existen? Investigar a través de la plasmación de huellas o trazos de negro sobre fondo negro o blanco sobre fondo blanco. O incluso realizando un collage y pegando elementos del color elegido sobre un fondo del mismo color.
Como ven las posibilidades del proceso son tan infinitas como los resultados posibles. Aquí les dejo las dos obras artísticas que salieron de estas experiencias.


Experiencia 2 de huellas. «Rosa rosae»
En esta ocasión añadimos un color. En nuestro caso Néstor eligió el rosa y nos hicimos la pregunta: ¿Cuántos rosas hay? ¿Cambia un color si pintamos sobre papeles diferentes? ¿Podemos hacer otro color solo utilizando rosa?. Acto seguido nos pusimos a investigar y a aprender haciendo. Dewey, padre la la nueva escuela o escuela activa junto al suizo A. Ferriere, decía acertadamente que «el aprendizaje es acción y reflexionar sobre lo que se hace».



A cada una de estas experiencias habría que sustraerle la categoría de lo absoluto ya que cada hogar, cada niño, cada familia y cada uno de ustedes es único e inigualable. Esta singularidad les debe invitar a que experimenten y lleven cada práctica a sus posibilidades creativas y de acción. Disfruten y asuman riesgos. Los niños ya les enseñarán de que trata todo esto de «aprender jugando»; a mí me brindan esta posibilidad cada ratito en el que puedo sumergirme en su increíble universo.
«Si quieres aprender, enseña» Cicerón.
